Sin categoría

«QUIERO MEJORAR MI CONDUCTA»

A padres y docentes

Cuando tu hija te dice: «Este año quiero mejorar mi conducta», es una buena señal. Sofía Valentina está cerca de cumplir 8 años y va para tercer grado. No es una niña problemática, pero su conducta en el salón de clases ha sido tema de discusión. Los señalamientos son que se pone de pie en medio de la clase, contesta sin levantar la mano, conversa mucho, entre otras cosas. Por eso las maestras tienen que llamarle la atención, con frecuencia.

A mí también me cuesta corregir a mi hija. Sin embargo, por lo que he leído, es normal que los niños, en el desarrollo, muestren problemas de conducta. No obstante, los padres y los docentes debemos intervenir para erradicarlos antes de que se puedan convertir en un trastorno.

IMG_20170806_182459

Según estudios sobre el comportamiento infantil, la conducta de un niño puede mejorar. Entre las recomendaciones profesionales figuran las siguientes:

  • mantener un buen vínculo afectivo
  • dedicarles tiempo de calidad
  • jugar con ellos
  • prestar atención a sus actitudes
  • ejercer el control, siempre que sea necesario
  • poner límites a sus demandas

Si nos fijamos en estos consejos, podemos darnos cuenta que a veces fallamos en varias cosas. El amor es la base de todo, pero no basta sentirlo, hay que demostrarlo. El tiempo a veces nos traiciona porque nos ocupamos en tantas cosas que perdemos la ocasión de compartir con nuestros hijos, sin embargo, es algo que podemos cambiar; conversar con ellos, reír y jugar un poco.

Las actitudes de nuestros hijos, muchas veces, son un reflejo de nosotros mismos, así que nos toca mirarnos y evaluar qué estamos trasmitiendo. Y no podemos olvidar, que tenemos que ser firmes en los límites que establecemos, porque no valdrán nada si no nos mantenemos decididos y si no tomamos las medidas pertinentes.

20170807_102504

Por otro lado, es igualmente importante el refuerzo positivo. No solo debemos estar ahí para recriminar, error que muchos comentemos. También debemos dar refuerzo positivo y halagar las buenas acciones de los niños para reforzar su autoestima, ya que muchas veces el comportamiento inadecuado es una forma de llamar la atención y si solo los atendemos cuando muestran un comportamiento errado, continuarán haciéndolo.

Algunos pasos que recomiendan los especialistas para corregir los problemas de conducta infantil son:

  • ser claros
  • constantes
  • coherentes
  • asegurar el consenso

Por ejemplo, en lugar de decirles «pórtate bien» hay que aclararles lo que es correcto y lo que no lo es. Si les llamamos la atención por «equis» comportamiento, tenemos que hacerlo todas las veces que muestren la acción que queremos erradicar. Así también debemos cuidarnos de no mostrar nosotros mismos la conducta que estamos señalando, porque ellos imitan lo que observan en su entorno. Asegurar el consenso puede ser lo más difícil si todos los miembros de la familia no colaboran. O en el caso de que nuestro hijo sea disciplinado por más de una persona, ya que a veces lo que permite papá no es lo que permite mamá o viceversa. Debemos estar de acuerdo.

20170806_182303

Corregir los problemas de conducta es un reto, pero no es una misión imposible. Máxime si ellos mismos reconocen que algunas cosas que hacen no son correctas, pero están dispuestos a mejorar. Así que aplaudo la determinación de mi hija sobre mejorar su conducta. Sé que puede hacerlo porque es una niña decidida y maravillosa.

 

 

Sin categoría

¡CORRE COMO NIÑA!

A todas las niñas que osan correr

Correr como niña significa correr lo más rápido que puedas hasta llegar a la meta. En nuestra sociedad hombres y mujeres usan la expresión “como niña” para referirse a debilidad. Sin embargo, están equivocados, los que usan ese lenguaje son los frágiles. Las personas que criamos niñas, tenemos que cambiar el discurso de la delicadeza y promover el de fortaleza. Hoy día debemos criar niñas valientes, no idealizadas. La perfección solo existe en la imperfección y eso se comprende con la madurez.

Mi hija baila ballet desde pequeña, pero también practica juegos al aire libre y se pela las rodillas. Ella juega con muñecas y casitas, del mismo modo corre bicicleta y patineta. Juega a ser mamá con sus bebés y la cuna, además, a ser médica, artista, veterinaria, profesora. Le gusta ponerse trajes y  zapatos de taco, asimismo se engancha los pantalones y escala paredes. Algunas veces se maquilla y se pone accesorios, pero al rato se los quita y se ensucia la cara. Puede ser muy dulce y también muy ruda.

Collage Sofía

Mi hija es todo eso y más porque la dejo ser, porque promuevo la espontaneidad y la libertad como derecho humano. Todo lo que ella hace, lo hace como niña porque es lo que es. Una niña que a veces siente miedos, pero tiene el potencial para superarlos. Una niña que llora cuando algo le aflige o le duele. Una niña que ríe, canta y baila. Una niña que siente compasión y reconoce que hay esperanza. Una niña solidaria ante el dolor ajeno con una frase alentadora a flor de labios. Una niña que besa, abraza y ama. Una niña en descubrimiento de sí. Es el yin y el yang.Collage Vale

La filósofa francesa, Simone De Beauvoir, en su clásico manifiesto El segundo sexo (1949),  debatió como los ideales freudianos ven a la mujer en contraposición al hombre, ocupando un espacio secundario. Escribió cómo viven las mujeres el hecho de ser seres oprimidos, que no pueden realizar su transcendencia, sino que están relegadas a vivir en la inmanencia. Explicó cómo la sociedad y la cultura moldean, desde su infancia hasta la vejez, a este ser que es la mujer, a través de la opresión para que llegue a ser lo que se le imposibilita ser. La filósofa recorrió todas las etapas de la vida de una mujer y reveló que, si educamos a las niñas en la subordinación; cuando sean mayores, tendrán bien aprendido ese papel, y cuando sean madres, continuarán transmitiéndolo a sus hijas.

De modo que, tanto las madres como los padres que tenemos a nuestro cargo la crianza de una niña debemos promover el albedrío, el respeto y la tolerancia ante la diversidad. ¡Basta ya de sexismos y prejuicios! Fomentemos que nuestras niñas sean felices para que hagan cosas increíbles. Apoyemos su liderazgo para que sean capaces de asumir riesgos y salir airosas. Suscitemos la igualdad de género para que se respeten a sí mismas y a los demás. Impulsémoslas a hablar para que comuniquen lo que piensan y descubran el poder de la palabra. Provoquémoslas a ser reinas, capaces de gobernarse; no princesas de cuentos de hadas que esperan que un príncipe azul las recate.

collage sc (2)

¡Qué nuestros gritos sean: corre, corre, corre! Corre como niña, lo más rápido que puedas hasta llegar a la meta. ¡Y así será!

P. D. Mi hija, de siete años, dice que ser valiente es no temerle a nada. Le respondo que ser valiente es rebasar los miedos. #SolteraconCompromiso #ComoNiña