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FORMEMOS PARA LA VIDA

Antes de la pandemia del coronavirus ya se hablaba de que estar en la escuela no era lo mismo que aprender. Debemos sumarle a eso que, ante la realidad de la educación a distancia, hacer las tareas en casa tampoco es lo mismo que aprender. La crisis de aprendizaje es una crisis de enseñanza. Una buena educación no solo beneficia al individuo, sino a la sociedad. Un ciudadano educado tiene buena autoestima y mejores oportunidades de empleo e ingresos, lo que redunda en sociedades que impulsan el crecimiento económico.

Según investigaciones del Banco Mundial, en el mundo entero cientos de millones de niños llegan a la adultez sin siquiera tener las habilidades más básicas, como calcular el vuelto correcto de una transacción, leer las instrucciones de un médico o comprender el horario de los autobuses, y mucho menos forjarse una carrera satisfactoria o educar a sus hijos. Alarmante, ¿no?

¿Qué podemos hacer entonces? Debemos tomar acción en casa y apoyar a nuestros hijos para que estén listos para la vida. Algunas áreas en las que podemos ayudar son:

  • Interpretar información
  • Formar opiniones
  • Ser creativos
  • Comunicarse bien
  • Colaborar

Leer un texto y contestar preguntas textuales del mismo, no es interpretación. Por lo tanto, debemos fomentar que tras la lectura sean capaces de sintetizar con sus propias palabras lo leído y hacerles preguntas que los lleven a la reflexión y al análisis.

Una película con una buena historia o una situación cotidiana nos puede ayudar a conducir a nuestros hijos para que formen opiniones. Conviene fomentar que piensen diferente y forjen sus propios sentires sobre diferentes panoramas, reales o ficticios.

La creatividad es otro punto importante que atender. La naturaleza infantil es muy curiosa y hay que darle rienda suelta. Por otro lado, según nuestros hijos crecen comienzan a mostrar intereses y a desplegar su creatividad. Es oportuno avalarla para que se sientan completamente libres de expresarse. Puede ser en el baile, en el canto, en el dibujo, en la creación de textos ficticios, en la construcción, en la programación, en la diagramación, entre tantas otras cosas. Lo bueno de la creatividad es que no tiene límites.

Comunicarse bien es esencial. Hay niños que llegan a jóvenes y son incapaces de formular una pregunta coherente o expresar una idea clara y concisa. Comunicarse bien es esencial para la vida. Por lo tanto, debemos propiciar un ambiente de sana convivencia y confianza para que la comunicación fluya y poder discernir cuando nuestra intervención en esa área sea necesaria.

Formemos niños capaces de colaborar efectivamente en la sociedad. Podemos comenzar asignándoles tareas en hogar. Por ejemplo: mantener su cuarto limpio y ordenado, alimentar a la mascota, botar la basura, fregar los trastes, regar las plantas, etc. Nuestro objetivo debe ser que cambien la “mala cara” a la hora de colaborar en el hogar. Sí, el día que veamos un rostro de satisfacción estaremos cerca del cometido.

Parece sencillo, pero como madre sé que es cuesta arriba. La situación actual provoca ansiedad, hastío, mal humor, frustración, entre otras cosas. Son emociones que experimentamos los adultos como también los niños. Eso hace más difícil lograr ese acercamiento familiar-formativo. Y si se trata de un hijo único (como es mi caso) creo que es peor porque el distanciamiento social puede provocar que se sientan solos. Aun así, debemos seguir intentándolo y hacer todo lo posible para formarlos no solo académicamente, sino también para la vida.

P. D. Imágenes cortesía de Pixabay

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ANÍDATE EN CASA Y DISFRUTA

Ciertamente después de unos días de encierro podemos sentirnos algo hastiados, pero anidarnos en nuestro hogar tiene sus ventajas. Más allá de la imposición ante la pandemia del coronavirus, debemos aprovechar de los beneficios que tenemos al estar en nuestra casa.

  • Maneja el tiempo sin presión

Si como yo, continúas trabajando en casa, ahora es el momento de manejar el tiempo a tu conveniencia. Continúa haciendo tu trabajo sin la rigidez de un horario estricto. Te sentirás más a gusto y hasta podrías ser más eficiente.

  • Disfruta tu espacio favorito

¿Cuántas veces no deseamos quedarnos en casa sin poder? Ahora que las circunstancias nos obligan es momento de valorarlo y disfrutarlo. Goza del espacio que tanto te gusta: el balcón, tu habitación, la sala de estar, el que sea.

  • Valora y sácale provecho a lo que tienes

¿Cuántas cosas tenemos en la casa que antes no nos daba tiempo de disfrutar? Desempolva los libros que quieres leer, termina el proyecto que una vez empezaste, escribe las memorias que no quieres olvidar, dale cariño a tus plantas, reorganiza tu entorno…

  • Libertad para descansar

Muchas veces la rutina y las faenas nos quitan tiempo para descansar. Pues ahora lo tenemos. Yo hacía tiempo que no sacaba mi hamaca al balcón y en estos días lo he hecho. Tírate en la cama y hazles cosquillas a tus hijos, léeles un cuento, conversa un rato con ellos. Descansa ahora que puedes.

  • Disminuye el estrés

Toma las debidas precauciones, pero no te provoques estrés, ni entres en pánico. No hay necesidad de estar pendiente a cada hora de las noticias sobre el virus, ni de los miles de videos y mensajes que la gente comparte a través de sus redes. Muchos son confusos y hay información que en lugar de orientarnos puede causarnos mucha ansiedad. Así que desconectarnos de vez en cuando es lo mejor.

  • Habla de otros temas

Ahora también tenemos tiempo para conversar con personas con las que hace tiempo no hablamos. Pero si vas a hacer esa llamada procura temas de conversación interesantes y entretenidos. ¿Quién quiere recibir una llamada para seguir hablando del caos?

  • Establece un reto

Proponte una meta a corto plazo que puedas lograr en los días que nos restan en casa. La mía es terminar de leer cierto libro que comencé y acercarme un poco más a mi hija, ya que esta etapa de la preadolescencia es muy tramposa.

¡Anídate en casa y disfruta!

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ACTIVIDADES Y VALORES PARA ESTOS DÍAS FESTIVOS

Para la mayoría de nosotros ya se acerca el clásico receso de las festividades navideñas. Para disfrutar plenamente de la Navidad hay actividades que podemos realizar con nuestros hijos, al mismo tiempo que fomentamos valores que son para toda la vida.

Aquí comparto algunas sugerencias:

  1. Preparar el hogar para la época:

Podemos hacer una limpieza profunda en la que recojamos cosas que ya no usamos y las donemos a personas que puedan sacarles provecho. Decorar la casa con artículos navideños e incluir detalles hechos por los pequeños. Con esta actividad fomentamos el valor de la unidad y la generosidad.

  • Escribir una carta a un ser querido

Para esta actividad seleccionemos a una persona que sea especial en nuestras vidas. Ayudemos a nuestros hijos en la tarea y exhortémosle a que exprese sus sentimientos a ese ser amado, le agradezca por ser parte de su vida, a la vez que le extienda sus felicitaciones y mejores deseos. Con esta obra promovemos el valor de la solidaridad y la gratitud.

  • Visitar a alguien que no lo espera

Una visita sorpresa puede ser un gran regalo. Sobre todo, si se trata de alguien a quien no vemos con frecuencia y que es posible que esté solo. La visita de los niños siempre es motivo de ilusión, juegos y alegría. Al hacer esto avivamos el valor de la sensibilidad y el amor.

  • Ver películas u obras navideñas

Las películas y las obras navideñas siempre cuentan historias con las que podemos identificarnos y resaltan valores humanos que es bueno recordar. Además, es una actividad que hacemos en familia e impulsa la empatía, la fe y la confianza.

  • Leer cuentos navideños

La lectura es gratificante en todo momento. Podemos aprovechar esta actividad para leer historias entretenidas y conocer cómo se celebra la Navidad en distintas partes del mundo. Incluso, dramatizar alguna escena para el disfrute de todos. Esta acción promueve la equidad, el respeto y la creatividad.

  • Confeccionar tarjetas navideñas

Con la eficacia de la tecnología ya muchos han perdido la tradición de las tarjetas navideñas. Recobrar esa costumbre, haciendo nuestras propias postales puede ser maravilloso y divertido. Al realizar esta obra provocamos la creatividad y obsequiamos amor a través de ejemplares únicos para esas personas especiales que, sin duda, las atesorarán.

Cada familia es única y sabrá cuáles de estas sugerencias puede llevar a cabo. Lo importante es pasarla bien, dar amor y estar unidos. No nos quedemos solos en nuestra habitación, abramos las puertas, los brazos y los corazones.